Hay recuerdos que nos causan vergüenza, otros rabia, tristeza y otros nos causan nostalgia y añoranza por aquellos momentos que vivimos en los que fuimos felices y que en muchas ocasiones no nos dimos cuenta de que lo fuimos hasta que quedaron atrás, quedando esa sensación de que no los vivimos como debíamos, no los disfrutamos con la intensidad que requerían y que deseábamos. Y la nostalgia de aquellos recuerdos nunca vividos es otra, ilusiones que nunca se llegaron a realizar pero con las que soñábamos despiertos y que han quedado impregnadas en nuestra memoria como parte de un sentimiento de fracaso y frustración porque el miedo o la pereza nos atenazo sin darles la oportunidad a ser vividos.
Y hoy pensamos...cuantas cosas cambiaríamos si supiéramos lo que hoy sabemos y sentimos? Cuantas ilusiones no dejaríamos abortar por ese miedo o esa pereza? Ese aventurado y maravilloso viaje con mochila a la espalda y sin un duro en el bolsillo que nos iba a dar la oportunidad de traspasar fronteras, de conocer otras vidas distintas, que no hicimos porque el entorno nos convenció de que era una locura... ese beso que no dimos... esa atención que no prestamos... esa ayuda que no ofrecimos... ese amor, ese cariño que no correspondimos...Pero ya no podemos cambiarlas, quedaron enterradas en el pasado aunque sintamos el olor de sus huellas, aunque cada día nos enfrentemos a sus secuelas, los tiempos, las circunstancias de aquellos momentos no pueden repetirse, ya no están, ni poseemos esa maquina del tiempo que nos permitiria volver allí para resolver esas vivencias.
Nos encontramos frente a un montón de experiencias que no hemos resuelto, que están inconclusas en nuestro recuerdo, en nuestra mente, en nuestro corazón, que nos causan pesar, nos producen sentimientos de culpabilidad, aunque intentemos culpar a otros, sabemos en el fondo que nosotros también somos responsables en gran medida de que las cosas no sucedieran de otra forma, pero no queremos reconocerlo porque nos hiere enormemente, nos cuesta enfrentarnos a nuestros fracasos de una forma honesta, y no nos damos cuenta de que así lo único que hacemos es herirnos mas porque no avanzamos, no nos soltamos ante el futuro, Lo mismo pasa con las situaciones que no pudimos controlar porque realmente no dependían de nosotros, pero en las que perdimos algo o alguien muy importante en nuestras vidas, ese hijo al que no pudimos salvar de la muerte, el suicidio de alguien querido y del que en cierto modo nos sentíamos responsables, esa esposa o esposo que nos dejaron o dejamos, ese sentimiento de impotencia que nos hace castigarnos sin sentido, día a día, pensando que seguro podíamos haber hecho algo para que eso no sucediera, o sucediera de otra forma, que no estuvimos a la altura de las circunstancias...volvemos a convertirnos en niños temerosos de enfrentarse al mundo y a la vida, tomando pautas de conducta absurdas que nos frenan y nos descontrolan en nuestro andar por la vida, haciéndonos cada día mas pesado y difícil vivir. No nos atrevemos a ahondar en nuestro pasado para poner fin de una forma razonable al caos producido por esas cadenas sin orden ni concierto, que se nos van enredando en nuestras almas y nuestras mentes y que no nos dejan avanzar.
Por que nos obcecamos, por que no somos capaces de afrontar con valentía lastres cuando somos muy capaces de diagnosticarlos y verlos con bastante claridad en los demás? El aprendizaje de repararnos y recomponernos como es debido se nos paso por alto, no se si hicimos campana a esa asignatura de la vida de una forma recurrente porque encontramos la manera fácil de taparlo y ya nos estuvo bien, pero hoy nos encontramos con que se nos hace mucho mas difícil aprender lo que no aprendimos antes, y nos aboca, si no lo remediamos, al fracaso y a un cierto vacío que no nos va a dar la paz ansiada y mucho menos nos permitirá acceder a eso que llamamos felicidad...Seremos capaces al final de darnos cuenta de ello y enfrentarnos? Yo necesito intentarlo, creo que tengo la fuerza para hacerlo, solo me falta localizar donde esta esa fuerza, pero la encontraré....
